miércoles, 30 de agosto de 2017

POR LAS MONTAÑAS DE ANDORRA, ESE PEQUEÑO GRAN PAÍS (Y II)

Día 16 de Agosto de 2017 (Del valle de Ransol al de Sorteny)
               Hoy es un día especial, tocaremos techo y nuestros pies pisarán la huella que dejaron los mineros que, desde el siglo XVII al XX, arrancaban el hierro de las entrañas de la tierra. Hombres duros, hombres sudorosos, hombres que dejaban en el hogar sus seres queridos, desafiando al sufrimiento. En fin, ruta que a los hombres y mujeres que hoy caminamos por aquellas tierras nos rememorará la dureza de aquellas gentes de los valles norteños de Andorra.
               De nuevo salimos el cien por cien "d´estalentaos", el bus nos acerca hasta la entrada del circo dels Meners, mismo lugar en que ayer concluimos la etapa, junto al puente de piedra que salva el riu de la Coma (1950 m.), río que recoge otros caudales como el dels Meners que nos va a acompañar en nuestros pasos por, aguas arriba, su ribera.
              Hasta alcanzar los estanys de Ransol (2450 m.), de origen glaciar, el sendero asciende por un cómodo terreno ambientado por el rumor de las aguas del río, que en algunos momentos elevan el volumen coincidiendo con pequeños saltos. A nuestra izquierda observamos –o nos observan– unos sarrios (rebecos) que en pocos segundo desaparecen en lo más alto de la ladera, ¡que envidia!.
           Sobre las aguas cristalinas de uno de los estanys de Ransol reflejan los cuerpos maduros de mozas y mozos aragoneses (¡buenooo!, algunos de origen castellano, más el de "pata negra" almeriense).
            Pero no es momento de mirarse al espejo, pues aún queda tajo que subir y ahora las cuestas se hacen más cuestas –¡ay, cuanto cuestan las cuestas!–, los pies se agarran al suelo como la "herencia de Puyol" a la banca andorrana y allí arriba, lejos todavía, alcanzamos a  ver el primero de nuestros objetivos: el collado que se asoma al circo de su mismo nombre minero: "Meners".
           Poco a poco, las piedras van tornando su color en un tono de óxido ferroso. A nuestra izquierda (oeste), sobre el pic de la Cabaneta (2863 m), se adivinan las siluetas de otros montañeros que andan por su cumbre, y a la derecha vamos dejando otro lago: el estany del Meners de la Coma (2600 m.) cercado por negras cumbres incapaces de ocultar el agua azul, espejo del cielo y del pico que luego ascenderemos.
            Anda que te anda, sube que te sube, chino chano, alcanzamos una caseta minera (2680 m.) realizada completamente en piedra seca que, junto a una boca cerrada de una vieja mina, nos divide el grupo en dos: unos alcanzan la Collada dels Meners (2719 m.) y el resto, desde la cabaña, partimos en dirección a la cumbre de nuestra GRP, doscientos metros de desnivel que en unos minutos, entre piedras retorcidas y ferrosas, nos dejan en la cima de Pico de la Serrera (2913 m.).
              Decía que hoy tocábamos techo, también en el Serrera alcanzamos nuestro más norteño punto, pues este lugar es frontera natural (les altres, les de la discòrdia, no m'agraden) con Francia. Y para más placer, el paisaje que se alcanza a divisar desde su cumbre enamora nuestras retinas: Por su vertiente andorrana domina los valles de Ransol y de Sorteny (por el que bajaremos), además de otras montañas como el Pic de l'Estanyó o las más lejanas como la Comapedrosa (2939 m.), Tristaina o Pic d'Envalira (2827 m.). En cambio, por su vertiente francesa domina el valle de Quiolèrs, los solitarios picos del Arieja con el Thoumasset o la Coma de Seignac. Además de otras cimas emblemáticas como el Carlit (2921 m.), la Coma d'Or (2826 m.) o la Pica d'Estats (3143 m.), techo catalán, superada por "Os Estalentaos" en el 2012 durante la travesía "La Porta del Cel" relatada en una de las primeras publicaciones de este blog (enlace).
               Pero son estos, placeres con fecha de caducidad y "toca descender" hasta el collado en el que nos esperan quienes se han quedado en él. –Les vemos, pequeños pero les vemos– alguien nos saluda, pese a que queda claro de quien se trata, hay quien ve otra cosa. (nada es verdad, nada es mentira, es del color del cristal con que se mira).
              Cada cual colocamos nuestras posaderas en piedra adecuada para proceder al obligado placer de tomar los alimentos que... "Lluis nos ha preparado".
            Con la tarea cumplida, comenzamos a descender por un sendero que el calor de la tarde y la acusada pendiente no consiguen endurecer su trazado. A nuestra izquierda, en un nevero, una manada de sarrios (rebecos) juguetea sobre la blanca nieve; un poco más abajo, las aguas del riu de la Serrera alimentado por otros dos, el de la Cebollera por el norte y el de l´estanyó por el sur, riegan los prados de este Parque Natural de la Vall de Sorteny creando uno de los más bellos jardines con una gran variedad de flora que... hubiéramos visto de haber venido a finales de Junio –qué le vamos a hacer–.
             Frente a nosotros, entre otros, se divisa el pic d´Arcalís del que Dani nos cuenta algo de su histórica relación con las gentes de estos valles y que –escribo de memoria– el 7 de agosto de cada año, a las 7:37h de la mañana, en este pico se puede ver el Sol durante tres minutos a través de un agujero que hay en la roca. Este fenómeno natural fue redescubierto por Bonaventura Adellach hace unos años; y es que, parece ser, los antiguos habitantes de estas tierras ya lo conocían. Le llaman "La Montaña Solar". Otra historia más que hemos aprendido de Dani que, día a día, nos sorprende con sus enseñanzas.
            Ya no queda mucho por bajar, pero antes hay que visitar el refugio guardado Borda de Sorteny y dar buena cuenta de sus reservas cerveceras bajo un sol de castigo y con la vista puesta, allá arriba, en el pico que antes hemos coronado: el de Serrera.
             Por una pista, en la que se encuentra un espacio botánico representativo del parque, llegamos al lugar en que nos espera el microbús, dando por finalizada una etapa protagonizada por la historia del pasado minero de estos valles, por su paisaje y por su leyenda.

DATOS TÉCNICOS
Recorrido

Perfil:
Distancia, 11,3 Km.
Desnivel positivo, 1044 m.
Desnivel negativo, 1233 m.
Puente sobre el riu de la Coma.

Dani nos conduce por el "buen camino".

El rumor del riu Meners, elevado cuando...

...sus aguas se tornan bravas.

¡Ojo, no mojarse!

La ¿mala? sombra del fotógrafo.

Uno de los estanys de Ransol.

Con zoom, pues...

... el zoom no te sube.


Cabaña de mineros.

Boca cegada de un viejo pozo minero.
Estany dels Miners de la Coma.

Por negras y oxidadas piedras hacia el...

...Pic de la Serrera.

Collada dels Meners.

Decendiendo.

Sarrios (rebecos)

El de la pirámide, el pic Arcalís: "La Montaña Solar".

Refugio Borda de Sorteny.
Desde el refugio.

Jardín botánico

El reportero y "su modelo".

Día 17 de Agosto de 2017 (Llorts a Arinsal)
                El desnivel de hoy, el paso más elevado y "alguna rodilla quejosa", dejan en Encamp a cuatro de nuestros amigos que han optado por realizar una ruta cultural. El resto nos subimos al bus para dirigirnos a Llorts (1440 m.), perteneciente a la parroquia de Ordino, del que dicen que es el más bonito de los pueblos de Andorra. No voy a juzgar, pero algo de eso se adivina al observar sus casas e iglesia de piedra oscurecida por su origen ferroso. En las rejas y barandillas de forja cuelgan las mejores flores de la temporada alegrando calles, plazuelas e iglesia de San Cerni. Aquí todo pinta de color ferroso, hasta el cauce del riu Valira Norte trae las aguas anaranjadas.
              Disminuidos cuantitativamente –que no cualitativamente– arrancamos a calentarnos las garras por un sendero que, entre pinos y muros de piedra seca, asciende sin compasión por la margen izquierda del riu l´Angonella.
                En el camino, observo –y fotografío– una mariposa apolo, bonito ejemplar en peligro de extinción.  En España se halla protegida y está catalogada como especie vulnerable. Sus principales amenazas son la dispersión de sus colonias, lo cual anula un posible intercambio genético, la destrucción de su hábitat y la sobrerrecolección de especies, al tratarse de una especie perseguida por coleccionistas y entomólogos.
                  Como ayer, volvemos a ver una cabaña minera y algunas bordas como la de la Mollera, en esta inacabable subida que sin compasión nos acerca al refugio de l´Angonella (2240 m).                                      Ochocientos metros de esfuerzo, de sudor, pero también de belleza regada por un río que se deja caer por estas montañas del noroeste andorrano. Buen sitio para hacer el descanso que nos hemos ganado.
                Pero hay que seguir, el bosque ha dado paso al pastizal por el que seguimos ascendiendo, ahora en dirección sur. Pronto vemos, a nuestra derecha, el primero de los estanys de L´Angonella, cuyas aguas no refrescan estos cuerpos serranos que no cesan de subir y subir. Mirando hacia nuestras espaldas, a lo lejos, observamos el pico de ayer, el Serrera, que se yergue con prepotencia sobre los demás.
                Un giro de noventa grados hacia el este nos coloca en el punto más alto de la jornada, en una loma a 2600 m. desde la que divisamos el cordal que hemos de seguir para alcanzar el pic del Clot del Cavall (hoyo del caballo) (2589 m.), algo más bajo pero con impresionantes vistas, principalmente hacia la cumbre de Andorra: el pic Comapedrosa. 
             El cordal que lleva al pic de Percanela, nos deja en un collado desde el que iniciaremos el descenso. Aquí, Dani nos cuenta del "alud el 8 de Febrero de 1996", de cómo Margaret, encargada del control de aludes de la zona, a las ocho de la mañana comunicó a las incrédulas autoridades que la cosa era seria. Tuvo que amenazar con un escrito a dicha autoridad de lo que se avecinaba para que sus advertencias fueran tomadas en serio y desalojaran todos los edificios. Y así ocurrió, a las 19:30 se desprendió la gran avalancha de Las Fonts. A la mañana siguiente el paisaje era desolador, cubierto por un grueso impresionante de nieve sucia mezclada con todo lo que se llevó de la montaña. La fuerza de la avalancha destruyó una cuarentena de coches estacionados en el aparcamiento, entre ellos un minibús, que quedó literalmente enrollado en un pilón del telesilla, cuya base quedó destruida. Afortunadamente, las autoridades han aprendido la lección y han tomado medidas para que cosas como estas no vuelvan a ocurrir.
              El descenso hacia el final del trayecto se las trae, la senda que comienza en el collado desciende fuertemente por amplios prados. Pasamos por algunas bordas muy cuidadas que dan la impresión de no cumplir con la vieja función de almacenar el forraje, sino de "garito de descanso familiar", pues el ganado equino que vemos se encuentra más abajo.
                 Llegamos a Arinsal, debemos de cruzar un par de túneles para llegar a la zona de hosteleria en la que algunos se refrescan con una buena y merecida cerveza. Otros nos reservamos para realizar tal función cuando lleguemos a Encamp donde nos esperan los "cuatro de la ruta cultural".

DATOS TÉCNICOS
Recorrido

Perfil
REPORTAJE

Armando sujetando el "casc antic" deLlorts.

San Cerni de Llorts.

Llorts.

Bajo la sombra de los pinos, que pronto...

... ¡s´acabó!.

Cabaña minera.

Vadeo.

Así es la sombra que da el pino.

Apolo.

Pic de la Serrera.

Estanys de l´Angonella.

¿Dónde quedó la sombra de la conífera?

¡Último "empentón"!

Comapedrosa, visto desde el Clot del Cavall.

Ya queda menos.
Ahí se ven algunas casas de Arinsal, pero antes...
...hay que pasar por el túnel.

Día 18 de Agosto de 2017 (Del coll de la Botella a Os de Civis)
               Última, corta y paradójica etapa. La paradoja viene dada por la circunstancia de que la semana de trekking por las montañas de Andorra la concluimos en un pequeño pueblo catalán.
            Hoy, el microbús nos acerca, curva tras curva, hasta el coll de la Botella (2060 m.), un lugar desde el que se contempla una buena panorámica de las montañas y valles que, hasta la fecha, hemos recorrido.
          Como el resto de jornadas, la mañana es espectacularmente buena el sol luce con todo su esplendor y la ausencia de nubes protagonizan la luminosidad que anima a "os estalentaos" a comenzar la jornada caminando por una senda que transita, horizontalmente, a caballo entre las pistas de esquí de Pal y un bosque de coníferas. 
          Nos detenemos junto a un pino en el que Dani nos va a comentar uno de sus magistrales conocimientos. El árbol presenta en su tronco, rodeándolo, un alambre de pinchos, ¿para qué?: Por estas montañas transitan algunos ejemplares de oso pardo y los agentes encargados de su seguimiento observan si, al rascarse la espalda, el plantígrado ha dejado parte de su pelaje en el pino. También nos explica, Dani, de la teoría de cómo proceder en caso de encontrarse con un oso. Conclusión: "mejor no encontrarte con ninguno"
              El sendero es agradable, alcanzamos el coll de Muntaner en el que hacemos una parada antes de iniciar el descenso, ya en tierras catalanas, hacia nuestro destino por una senda que discurre atajando el trazado de una pista forestal. A nuestra izquierda se observa el bosque de coníferas de Pedruella, que observamos mientras nuestros pasos no cesan de descender, metro a metro, por un camino en el que un ganado vacuno nos anuncia la proximidad de Os de Civis.
         Hablaba, al principio, de la paradoja de que el final del trekking lo terminemos en el ¿enclave?... No, pues hay otra palabra que define a la situación de este pueblo: "periclave" de Os de Civis. Se trata de un pueblo que está situado en la vertiente andorrana del Pirineo y que por lógica tendría que pertenecer a este pequeño país, pero que administrativamente pertenece a Valls del Valira, que es otra localidad catalana, y por lo tanto es español. Para llegar hasta Os de Civis en coche el único camino es a través de una pequeña carretera que sale de Sant Julià de Loria, aunque existe alguna pista forestal a través del coll de Conflent, solo apta para algunos todoterrenos.
             Pero con independencia de esa situación, el camino por el que accedemos a este coqueto pueblo, ya nos enseña lo que vamos a ver: calles y callejuelas en las que se han restaurado sus casas e iglesia románica del siglo XII,  conservando la arquitectura típica de montaña. En el balcón de una de sus casas cuelga un carro, le comentamos al paisano de Manolo Escobar (Juan, el de Almería), que podría tratarse del que, al cantante, le robaron allá por 1969.
               Pero más que por todo lo explicado, Os de Civis es conocido por la calidad y cantidad de sus restaurantes. 
           En uno de esos establecimientos realizamos la comida de final del recorrido y tras ella improvisamos un acto de agradecimiento a Dani. Un hombre que durante esta semana ha permanecido atento al conjunto del grupo, ha sabido poner un ritmo de marcha para que todos y todas anduvieramos sin fatiga, nos ha contado historias de esa otra Andorra, nos ha mostrado ejemplares de fauna y flora de las montañas del principado y sobre todas las cosas, se ha integrado en el grupo con lo que conlleva la dificultad de la "integración en os estalentaos". Gracias Dani.
             Por la tarde, algunos nos acercamos en bus al paraíso del shopping, Andorra la Vella, a adquirir algunos regalos para la familia.
                En la cena, nos despedimos de Juan de Almería –no de Murcia como nos habían anunciado–, tiene un largo viaje que comienza esta noche. Ha sido un placer, Juan, contar con tu compañía (y tu despensa).
                ¿Y los demás?... ¡aquí están!:
¡Todos y todas!
DATOS TÉCNICOS
Recorrido

Perfil:
Distancia, 8,7 Km
Desnivel positivo, 316 m.
Desnivel negativo, 867 m.
REPORTAJE

Todo tiene su principio y su fin.

Así de altos son los osos y si se rascan...

... dejarán la huella de su pelaje

Jornada tranquila.

Pal.

¡Mirada que enamora!

En el coll de Muntaner...

...ellas y...

...ellos.

Comienzo de la última bajada de la semana.

Bosque de Pedruella.

Iglesia de Os de Civis.

Arquitectura de montaña.

Iglesia

Las callejuelas que...

...atravesamos con...

... los deberes cumplidos.

¡Mi carroooo me lo robarooon!

Piedad entrega las dedicatorias a Dani que...

... se emociona.

¡Muak!

Y esto es todo, ahora toca descansar y arreglar esos desajustes de los que alguna taba se queja.